Torres recordó que la empresa, propietaria también de los frigoríficos Carrasco de Paso Carrasco y PUL de Melo, “batió el año récords históricos de exportación. Pero, ante la primera coyuntura donde no les cierra algún costo, lo primero que hacen es cortar con los trabajadores por el seguro de paro”.
“Esto es como un deja vú respecto a los que nos pasó cuando nos mandaron al seguro por unos meses y terminó siendo un año y medio. Esperamos que no se repita pero estamos alerta”, señaló en referencia al largo conflicto que mantuvieron hasta mediados de 2021 en reclamo de la reapertura de la planta.
Sin explicaciones
Respecto a las posible causas, Torres manejó la posibilidad de un problema de mercados, la histórica puja entre productores e industriales por el precio de la hacienda o el tipo de cambio. “Todo fue de palabra, nunca recibimos una notificación formal explicando las causas que llevaron a tomar esta decisión”, precisó.
“Obviamente que las consecuencias en Canelones serán duras”, sostuvo en referencia a que la pequeña y mediana economía comercial sufrirá cuando se deje de derramar el salario de los trabajadores en la zona.