El lunes 18 de abril, el presidente Luis Lacalle Pou anunció en conferencia de prensa que habría un aumento salarial de 3% para jubilaciones y pensiones, y de 2% para el salario de los trabajadores públicos. Estos aumentos comenzarán a regir el 1º de julio y se cobrarán recién en el mes de agosto.
Al día siguiente del anuncio, Sixto Amaro, integrante de Onajpu y representante de los jubilados y pensionistas en el directorio del Banco de Previsión Social (BPS), consideró que el aumento de 3% no era suficiente para revertir la caída del poder adquisitivo acumulada en los dos años del gobierno de la coalición.
“Si hemos perdido en los aumentos de enero de los últimos dos años alrededor de 4 puntos de poder adquisitivo, si en los tres primeros meses de este año volvimos a perder un 4,4%, más tenemos que recuperar, como se ha dicho por parte del gobierno que este año comenzábamos a recuperar el poder adquisitivo perdido”, expresó Amaro en declaraciones al programa Punto de encuentro de Radio Universal.
Por su parte, Ariel Ferrari, también integrante de Onajpu y director alterno de los pasivos en el BPS, criticó en aquel momento que la ejecución del aumento anunciado se haga recién en agosto.
También cuestionó el porcentaje del aumento; “la inflación acumulada en los tres primeros meses fue de 4,12%, con lo que supera por más de un punto el aumento propuesto”, dijo en declaraciones a la diaria.