Otros reclamos
Ferreira sostuvo que las reivindicaciones del sindicato retoman propuestas impulsadas en negociaciones anteriores, como el planteo de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, recordando que en 2008 el sector pasó de 48 a 44 horas de trabajo semanales sin consecuencias negativas para la actividad. "No generó ningun desequilibrio desocupación; al contrario, lo que generó fueron mejores condiciones de trabajo y mayores oportunidades del ingreso a la industria de la construcción", aseguró.
En este contexto, cuestionó la respuesta presentada por las cámaras empresariales, que planteó la creación de una comisión para evaluar durante tres años el impacto de una eventual reducción horaria. "No nos parece una respuesta seria", expresó.
Otro de los puntos que, según Ferreira, genera discrepancias es la continuidad de las políticas para democratizar el ingreso al sector, acordadas en el convenio de 2023. El presidente del Sunca recordó que ese mecanismo permitió que "más de 500 compañeras y compañeros ingresaran a través del sorteo tanto para obra pública como para obra privada" y rechazó que se minimicen esos resultados durante la negociación. "No se nos puede decir en la mesa de negociación que eso es insignificante", agregó.
El dirigente también manifestó preocupación por la falta de acuerdos en aspectos vinculados a la seguridad laboral y a la salud mental de los trabajadores. En particular, cuestionó la negativa a incorporar asambleas trimestrales para abordar el consumo problemático y otras problemáticas sociales en los lugares de trabajo. "Es inentendible", sostuvo, al recordar que en 2023 se creó un quinto fondo con participación de la Universidad de la República para desarrollar políticas en esa materia.
Profundización del conflicto
A raíz de la situación planteada, Ferreira afirmó que el sindicato atraviesa un momento de "extrema preocupación, de gravedad y, por lo tanto, de tensión en la mesa de negociación".
Consultado sobre los próximos pasos, aseguró que el sindicato mantiene disposición a negociar, aunque entiende que el tiempo se agotó: "Nosotros siempre estamos en disposición a negociar cada vez que seamos convocados, pero considero que el sector empresarial ya tuvo tiempo suficiente para poder analizar las propuestas que hicimos los trabajadores".
Para finalizar, recordó que el plan de lucha comenzó hace dos semanas con asambleas no coordinadas en los lugares de trabajo y explicó que, tras la movilización de este miércoles, el gremio resolvió ampliar las acciones. "A partir de este jueves nosotros liberamos a los delegados y delegadas de los centros de trabajo a tomar todas las medidas que se entiendan en cada obra, en cada fábrica, en cada taller, con la intención de generar una postura diferente en la mesa de negociación y que nos permita avanzar, discutir en serio sobre las propuestas que presentamos en el Consejo de Salarios", concluyó.