Uno de los puntos centrales fue la crítica a la ley de personería jurídica sindical. "El tema de la personería jurídica de los sindicatos sólo había sido objeto de regulación en la época de la dictadura. Con la democracia se anuló esta norma por arbitraria. Y en el gobierno anterior se retoma esta temática", denunció Giuzio.
La dirigente explicó las consecuencias: "Aquellos sindicatos que no se inscriban van a estar imposibilitados de retener la cuota sindical y no van a poder solicitar información para la negociación colectiva. Esto hace que la inscripción no sea facultativa como dice la ley, sino obligatoria en los hechos".
Sobre la ultraactividad, Giuzio fue contundente: "La ultraactividad aseguraba un piso de derechos en las futuras negociaciones. Con la modificación a la ley 18.566, esta ultraactividad ya no existe más, lo que hace posible que caigan todos los beneficios conquistados".
En cuanto al trabajo en plataformas, criticó que "la ley deja en manos de las partes la opción de considerarse autónomos o dependientes, cuando en los hechos esto se está dejando en manos de las multinacionales". "Es imposible que un trabajador pueda hacer valer su voluntad frente a una empresa", agregó.
Sobre despidos, señaló: "En nuestro país no hay necesidad de justificar los despidos. Esto hace que muchas veces se escondan razones inconfesables, como discriminación por ser mujer o tener alguna discapacidad".
Finalmente, exigió la reglamentación del Convenio 190: "Debemos ampliar el concepto de acoso moral, haciéndolo extensivo a casos donde no hay reiteración de conductas. Además hay que incluir nuevas formas como el ciberacoso".
"Presentamos al ministro nuestras prioridades para recuperar derechos perdidos. Esperamos respuestas concretas", concluyó Guzio, anunciando nuevas acciones para presionar por estos cambios.