Goichea explicó que el conflicto tiende a gravarse y en ese sentido recordó que la asamblea declaró que “de no existir una solución a la discusión salarial, se profundizará el conflicto de cara a la temporada de la industria láctea”. Esto se debe a que en agosto comienza a crecer la producción lechera y por lo tanto la remisión a las plantas industrializadoras.
Por esta razón en la semana que comienza el próximo lunes 18 se realizarán paros por empresas y en los primeros días de agosto se llevará adelante un paro general de 24 horas en toda la industria.
Simultáneamente se intensificará la agitación de la FTIL en Montevideo y Área Metropolitana para informar a la población acerca de las causas del conflicto.
Movilizados y en alerta
La asamblea se declaró en cuarto intermedio al tiempo que el Plenario Nacional y la Mesa de la FTIL se encuentran en sesión permanente “para ser convocados de forma inmediata en caso de que la situación lo amerite”.
En cuanto a la cláusula de paz, la asamblea ratificó su postura de que esta debe corresponder solo a lo acordado en el Convenio Colectivo.
Rechazó, además, la asamblea el despido injustificado de una trabajadora en Conaprole, lo que ha agregado un elemento más de tensión en el conflicto.