También repudian los hechos de violencia y agresión física por parte de directivos de la empresa Claldy contra los trabajadores reunidos en asamblea, y la contratación de rompehuelgas.
Cierres en la industria
Exige la FTIL el pago de los salarios adeudados a los trabajadores de Claldy y Calcar, así como la restitución de los puestos de trabajo en estas empresas y en Coleme, al tiempo que insiste en "el NO cierre de la Planta 14 de Rivera".
Con respecto a la planta de Claldy en Cardona, que la empresa se niega a reabrir, exige el cumplimiento de lo firmado en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) que establece la reapertura del establecimiento.
Por tanto no recibirá la leche de Claldy ni Lactalis en otras plantas de la industria, y se realizarán asambleas sorpresivas en los lugares de trabajo, "con el cuidado de la materia prima".
Denuncian incumplimiento
La FTIL reclama, además, la "urgente reunión con la comisión reguladora del Fondo de Reconversión de la Industria Láctea para denunciar que Coleme, Granja Pocha y Claldy violaron los proyectos presentados, vendiendo las empresas y despidiendo trabajadores".
Igualmente ratifica la solicitud de reunión con el presidente de la República, Yamandú Orsi, y las Comisiones Laborales, Industria y Ganadería del Parlamento, al tiempo que hará "todas las denuncias pertinentes a la Inspección de Trabajo por las diferentes industrias".
Finalmente exige al Poder Ejecutivo la instalación del Consejo de Salario ante la negativa a negociar por parte de la Cámara de la Industria Láctea (CILU), lo que estará acompañado de tareas de propaganda como "volanteadas con enlentecimiento de tránsito para informar a la ciudadanía".