Abdala señaló que en este proceso "vamos a manifestar nuestra discrepancia absoluta con la reforma jubilatoria del gobierno", que simplemente solucionó un problema financiero "acortando y estrangulando los derechos de la gente". El presidente de la central resumió que este es "un proyecto que te obliga a jubilarte más tarde y, para vastísimos sectores de la población, a cobrar menos", y que ese es un dato "que no ha podido ser refutado por los representantes del Poder Ejecutivo".
Injusta e impopular
Varios representantes de organizaciones sociales presentes en la instalación de la carpa también conversaron con radio Camacuá y dieron sus visiones respecto a la reforma. El economista Hugo Bai, del Instituto Cuesta Duarte, dijo que es "una reforma injusta" que "solo está centrada en contener el gasto".
Además, Bai sostuvo que "todo el esfuerzo va a recaer en la espalda de los trabajadores, y no se le pide un esfuerzo a aquellos sectores que nosotros entendemos están en condiciones de hacer un aporte adicional". El economista, quien representara al Pit-Cnt en la Comisión de Expertos, explicó que "la reforma tiene también problemas en su diseño" y que "parece bastante inexplicable que todos desde el punto de vista técnico reconozcamos este problema, y sin embargo desde el Parlamento no se aporten soluciones a esto que rompe los ojos".
La militante feminista Lilián Abracinskas, por su parte, criticó la falta de visión de la reforma en cuanto a otros aspectos que no son solo las jubilaciones y pensiones. "No es esta la reforma que se requiere", afirmó, y añadió que "necesitamos una reforma de la protección y seguridad social, pero teniendo en cuenta qué calidad de país queremos tener a futuro".
El camino a seguir
El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza Privada, Sergio Sommaruga, manifestó, también en declaraciones a Radio Camacuá, que "no hay soluciones individuales para problemas colectivos" y que "este es el camino a seguir que la historia del movimiento social uruguayo nos enseña".
Esta reforma, entiende Sommaruga, "no viene a mejorar la democracia, las condiciones de vida y el acceso a derechos", sino que, por el contrario, "empeora las condiciones en que las personas ejercemos nuestras libertades".
Representando al movimiento estudiantil universitario, la secretaria general de la FEUU, Amira Fagúndez, tomó como "un desafío" involucrar a los más jóvenes en esta lucha. Indicó que "es necesario informar de qué se trata esta reforma" y "llevar la discusión al seno de donde se congregan los estudiantes".