Ante esta iniciativa, el sindicato de funcionarios de ANCAP (Federación ANCAP) expresó su “rechazo” al plan que anunció el ente petrolero estatal de asociar a un privado en el negocio del cemento portland, y anunció que “enfrentará enérgicamente” esta decisión, que calificó como una intención de “privatizar la industria cementera estatal”.
“Esta decisión confirma el proceso de desmantelamiento de ANCAP que comenzó con el cierre del proyecto productivo de Alur Belén, la eliminación del monopolio en puertos y aeropuertos, la entrega a privados del servicio aeroportuario de Carrasco y Laguna del Sauce, la eliminación de la obligatoriedad de adicionar biodiesel al gas-oil, y la no renovación del arrendamiento del buque para abastecer de combustibles las plantas de Juan Lacaze y Paysandú”, dice el comunicado de FANCAP publicado este viernes de noche.
El sindicato asegura que ANCAP entregará “al socio las fábricas, los recursos naturales y la gestión en un % mayoritario”, lo que “constituye una privatización”.
La Federación ANCAP asegura que esta sociedad con un privado en el negocio del portland “contraviene la decisión popular expresada en los referéndums de 1992 y 2003 de mantener a ANCAP estatal y pública”.