Según fuentes policiales, las investigaciones demostraron que el chofer llevaba el vehículo a una velocidad de más de 100 kilómetros por hora en una zona donde el máximo permitido era 60.
De acuerdo a lo informado por El Observador, el informe técnico ya esta en poder de la fiscal del caso, Jessica Pereira.
Todo esto va en contra de la versión del conductor, que en un audio filtrado a la prensa, éste aseguraba que el ómnibus se "zangoloteaba para todos lados", y desde el sindicato de Copsa habían advertido sobre los inconvenientes que tenía la unidad.
Una de las cosas que aún resta por saber es si el conductor del ómnibus se encontraba utilizando su celular al momento del accidente, testigos del accidente sostien que sí pero el chofer dice lo contrario.