Días después se supo que el agresor había atacado anteriormente a otra mujer en la misma zona.
De acuerdo con el testimonio de esa persona, difundido por Subrayado, el hombre habría aplicado el mismo modus operandi días antes del ataque por el que fue procesado originalmente.
El agresor la interceptó cerca de los viaductos de Paso Molino, la amenazó con matarla y la llevó por la fuerza a una zona oscura y solitaria, en las vías de los trenes que pasan por dicho barrio.
La joven le ofreció al agresor todas sus pertenencias, pero este ni siquiera se interesó por los bienes.
Esto dio la pauta a la mujer de que el hombre pretendía violarla, por eso luchó intensamente con el atacante. Lo golpeó en los testículos, recibiendo como respuesta golpes de puño en sus costillas. Posteriormente, éste intentó taparle la boca y la mujer lo mordió. Allí, el hombre cedió, la soltó y la mujer pudo escapar de la situación.
Poco tiempo después el hombre atacó de la misma forma a otra mujer, que también pudo escapar y viralizó lo sucedido en redes sociales. Por este caso fue atrapado, aunque la Policía nunca relacionó este hecho con el anterior, que también había sido denunciado en la comisaría de la zona.