Por su parte, la inflación subyacente, medida por el indicador de exclusión IPC, se redujo nuevamente para ubicarse en 3,30 por ciento, cerca del piso del rango meta. Asimismo, en la misma publicación se destaca que el promedio de los indicadores de expectativas de inflación disponibles a setiembre para el Horizonte de Política Monetaria (HPM) a 24 meses a la baja también.
“El Comité de Política Monetaria (COPOM) del Banco Central valora positivamente la gradual convergencia de las expectativas hacia el rango objetivo, así como el funcionamiento general de todos los canales de transmisión de la política monetaria”.
En este contexto, llama la atención haber asegurado que se detendrá la baja cuando las consecuencias de las altas tasas de interés sobre el tipo de cambio han tenido afectaciones enormes y se viene comprometiendo las exportaciones y la actividad en general.
En concreto, afirma que ”en la actual coyuntura, mientras terminan de alinearse las expectativas y se continúa fortaleciendo la credibilidad al permanecer dentro del rango meta de la inflación, la tasa de política monetaria se encontraría en un nivel cercano a finalizar el ciclo de baja”. Demasiado esfuerzo y desajuste, y el crecimiento en segundo plano.