La mortalidad infantil ha disminuido anualmente
Históricamente en el mundo, y en nuestro país en particular, la mortalidad infantil ha disminuido anualmente. En el año 1900 se ubicaba en 100 por mil; en el año 1950 se ubicó en 50 por mil y en el 2023 se registró en 7,3 por mil. Borbonet dijo que “el incremento en la mortalidad infantil en un solo año, como en el 2023, no es significativo como para sacar conclusiones en un país con tan pocos nacimientos al año”, pero indicó que “debemos visualizar la evolución de las tasas interanuales de la mortalidad infantil”.
En 2023 tuvimos 7,3 por mil, mientras que en el 2022 era el 6,2 por mil; por lo tanto, hubo incremento interanual de 17 %. El especialista insistió en que por un año “no se marca tendencia, pero es una alerta”. Para hacer un análisis pormenorizado de la situación de la mortalidad infantil, es decir, en niños fallecidos menores de un año de vida con respecto a mil nacimientos, deberían observarse en períodos mayores de años, por ejemplo, cuatrienios.
“Desde 2020 a 2023, con respecto a la tasa de mortalidad infantil, se verifica que se estaba en 6,19 por mil en el año 2020; en 2021 se ubicaba en 6,27 por mil; en 2022, 6,22 por mil; y en el 2023, 7,3 por mil. Es decir que en cuatro años no hubo disminución, como lo marca la tendencia histórica, sino que hubo un incremento interanual”. Desde 2016 a 2019 la disminución de la mortalidad fue de 5,2 %; de 2012 a 2015 la disminución fue de 14,2 %, y de 2004 a 2007 la disminución fue de 18,6 %. “Por tanto, en este último cuatrienio, 2020 a 2023, Uruguay vio incrementada su mortalidad infantil como no había sucedido en los últimos 20 años. La tasa de mortalidad de este cuatrienio nos tiene que interpelar”.
Si bien es cierto que sólo en el 2023 hubo un incremento de la mortalidad infantil –continuó– éste venía precedido de tres años casi sin descensos. Por lo que además de una alerta, nos marca entonces una tendencia; por eso hay que empezar a tomar medidas urgentes para revertirla.
Causas de muerte
Las dos primeras causas de la mortalidad infantil son la prematurez y los defectos congénitos. Aún no hemos conocido las cifras desagregadas de la mortalidad infantil del año 2023, con respecto al subsector público y al privado tanto en Montevideo como en el interior.
En años previos, la mortalidad en el sector público duplicaba a la del privado. La prematurez como principal causa en los niños fallecidos en el primer año de vida –explicó Borbonet– es un proceso multicausal, dinámico, donde confluyen razones biológicas, educativas, sociales, ambientales y económicas. Hay causas que pueden detectarse y ser pasibles de tratamiento, y otras que no son prevenibles. La segunda causa son los defectos congénitos, que con un diagnóstico precoz en un porcentaje también pueden ser tratables. En tanto, la tercera causa de muerte, según los datos aportados por Estadísticas Vitales del MSP, es por: “Síntomas, signos y hallazgos no clasificados en otra parte”. El exjefe de Neonatología del Hospital Pereira Rossell dijo que para conocer las causas “son importantes los certificados de defunción. A su vez, el MSP tiene muy buenas estadísticas vitales, creíbles, independiente de la administración de turno, pero si los certificados no son llenados adecuadamente, es muy difícil que el área de Estadísticas Vitales del Ministerio pueda conocer las causas”.
Una vez hechas estas auditorías, las causas se dividían en prevenibles y no prevenibles. En los últimos años se dejaron de hacer auditorías, o por lo menos disminuyeron francamente. Las auditorías deben realizarse en la institución donde se registró el fallecimiento, por el equipo tratante, para luego elevarse a equipos interdisciplinarios departamentales y finalmente al MSP.
Además, dijo Borbonet, en muchos casos de niños menores de un año fallecidos, no se realiza una anatomía patológica (necropsia), salvo en Montevideo o cercanías. “En el interior no existe el equipamiento, tecnología y recursos humanos para realizarlas; ese es un debe que tenemos como país”.
Finalmente, subrayó que “hay que fortalecer el territorio y el primer nivel de atención para localizar embarazos en zonas vulnerables y poder captarlos adecuadamente para poder disminuir la prematurez”.