Según la investigación, parte de los bienes patrimoniales que manejaba Estigarribia incluían estancias, edificios y complejos de viviendas.
Además, este hombre "cumplía funciones de pastor en la iglesia manejada por el clan", que se denominaba "Centro de Convenciones Avivamiento".
Este operativo desplegado por las autoridades paraguayas es parte de un trabajo coordinado con otros organismos locales y con la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas de Uruguay, que se inició en el año 2019.
El llamado Clan Insfran tiene como uno de sus principales líderes al uruguayo Sebastián Marset, que está prófugo, y está dedicado al lavado de activos y al tráfico de cocaína. La organización delictiva opera en territorio paraguayo desde hace tiempo, y tiene vinculaciones estrechas con el llamado "primer cártel uruguayo".
De acuerdo a información difundida por medios paraguayos, la Justicia ya imputó a 27 personas vinculadas con el grupo criminal dedicado al tráfico internacional de cocaína desde Paraguay a Europa y África. De los 27 imputados trece ya están en prisión preventiva.