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¿Cómo es el método con que la IM y la Udelar proyectan reducir las pelusas de los plátanos?

Llegó la primavera y vuelven las alergias por las pelusas de los plátanos en Montevideo. La IM y la Udelar tienen una idea.

La Intendencia de Montevideo (IM) y la Facultad de Agronomía pretenden aplicar un sistema para reducir la cantidad de polen y pelusas de los plátanos, un fenómeno que cada primavera causa perjuicios a quienes transitan por la ciudad.

En Montevideo hay 20.000 ejemplares de plátanos. Y aunque parezcan muchos más por la molestia que ocasionan sus pelusas, representan solo el 10% del arbolado de la capital; los árboles más comunes en la ciudad son los fresnos y los paraísos.

Los plátanos se concentran más en el Centro y Cordón, pero también están en Pocitos, La Comercial y avenidas como Rivera, Millán y Agraciada.

Proyecto de la Udelar

¿Qué se busca hacer, entonces? El uso de hormonas en frutales para obtener cítricos sin semillas es algo usual en Uruguay. Lo innovador es que la intendencia y la Facultad de Agronomía de la Udelar tienen un proyecto para aplicarlo en los plátanos. El objetivo es reducir las pelusas que producen alergias a buena parte de la población.

“Los frutos surgen de la flor, que produce polen y también tiene efectos alergénicos. Luego, produce un fruto. Ese fruto, en el caso del plátano, tiene unos pelitos, que se llaman tricomas y que se liberan al aire y generan alergias e irritaciones en los ojos”, explicó el ingeniero y docente Jaime González a Telemundo.

Las hormonas se colocan en la primera etapa de floración y le envían el mensaje al árbol de que ya tiene un fruto, por lo que no florece o florece menos, y no produce frutos. Menos flores y menos frutos implican menos polen y menos pelusa; por ende, menos afectaciones.

El procedimiento se aplica todos los años para que actúe en la floración del año siguiente. La sustancia no es tóxica.

Estas hormonas se aplicarían a través del mismo método que se usa para combatir el picudo rojo en las palmeras: un pequeño orificio en el tronco.

El costo del proyecto piloto es de USD 30.000 y se aplicaría en distintas zonas de Montevideo.

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