El texto, señala que “Todo animal de compañía que se encuentre en la vía pública podrá ser retirado por el Instituto Nacional de Bienestar Animal. Se adoptará la práctica de rescate o captura como recursos operativos necesarios para realizar la esterilización de los animales de compañía que se encuentren libres en la vía pública ya sea en áreas urbanas, suburbanas o rurales y darles un destino transitorio y/o definitivo".
El gobierno considera "crítica" la situación del país en lo que respecta a la cantidad de perros y gatos callejeros, en el decreto, uno de los motivos que respalda esta decisión es “la situación crítica en cuanto a la población de canes y felinos”. "Esta elevada relación menoscabaría el bienestar de los animales y la tenencia responsable, incrementando la probabilidad de abandono en la vía pública, con los riesgos sanitarios y económicos que ello implica", dice el texto.