También habló Martín Rivero Escudero, sobrino de Julio, quien rememoró «recuerdos ajenos que lo describen como inquieto, en el sentido físico e intelectual». Calificó a su tío como «curioso y ávido de saber», y una persona que «era activa en el mundo, transformaba».
A modo de ejemplo, Rivero contó que Escudero «construyó un taller de fotografía en su casa para hacer revelados» y «también hicieron con un amigo un espacio para practicar boxeo».
Dante Ackermann, uno de sus amigos provenientes de Nueva Helvecia, ciudad natal de Escudero, estuvo presente en el conversatorio y leyó una carta escrita por otro amigo, Ernesto Abraham, en el año 2005 desde México, que recuerda la figura de Julio.
En su juventud, Escudero se afilió al Partido Comunista, pese a las raíces nacionalistas de su familia, y se radicó en Montevideo, donde trabajó en el Banco Transatlántico hasta que este quebró y luego en el Banco Hipotecario.
«La actividad sindical de Julio tuvo un énfasis de vida en el BHU», recordó Adolfo Drescher, compañero de trabajo y de militancia de Escudero. En AEBU, Drescher llegó a ser integrante del Consejo del Sector Financiero Oficial y del Consejo Central.
En el evento del pasado lunes, Drescher evocó a Julio y lo definió como «un tipo muy dulce, un tipo llano, sincero, socarrón, bandido y provocador en la buena, buscando el pensamiento de cada uno de nosotros». También lo catalogó como «un individuo digno de respeto», y «un autodidacta, un intelectual».
La actividad fue transmitida por el canal de YouTube de la Plataforma Camacuá, donde quedó registrado y se puede volver a ver y escuchar de forma completa.
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