Asimismo, este cambio de reglas será sea opcional para los privados y obligatorio para la enseñanza pública.
Romero señaló que se sentó un “muy peligroso antecedente” de modificar reglamos según “cómo sople el viento”.
“Se nos informa que las inasistencias de los estudiantes no deben ser consideradas por lo cual todo el trabajo del año lectivo de registro docente, de adscriptos y administrativos sobre el tema pasa a ser dejado de lado. Y, lo peor, se fortalece en el estudiante la concepción de que asistir a clases no es un requisito importante para el promover, con lo que esto implica de enseñanza en términos de responsabilidades, de visión de las instituciones. Es importante que las familias comprendan el disvalor, en términos de formación para la vida, de formación como persona y ciudadano, que estas señales instalan en nuestros adolescentes. Fortalece la idea de que ir o no ir al liceo es lo mismo. Llegar en hora a clases o llegar tarde es lo mismo. Las faltas o medias faltas no cuentan, no importan”, agregó.
Sostuvo que es una “lamentable prédica” que se da “en un panorama donde ya a los docentes y familiares nos cuesta mucho instalar valores deseables de responsabilidad y compromiso con las instituciones”.
"Por otra parte, en ciclo básico eliminan el fallo de repetición en diciembre y se permite que promuevan hasta con 4 materias con nota de insuficiencia. En Bachillerato, también eliminan el fallo de repetición en diciembre en cuarto año y flexibilizan el pasaje de grado en quinto y sexto, bajando la nota mínima de promoción que tenían las materias específicas. Cabe aclarar que esto supone que los docentes hemos evaluado en relación a un mínimo aceptable y a unos días de terminar se nos cambian las reglas de evaluación y se plantea un mínimo inferior en la escala de calificaciones”, agregó.
Con estas modificaciones hay un “descenso en la calidad educativa” que “irá inevitablemente en detrimento de la formación de nuestros jóvenes, más allá de que, probablemente, mejoren los números de egreso y esto sirva a lo que, luego, la administración política exhiba como logro educativo. Es hacerse trampas al solitario y desconocer la realidad se van a insertar. A menor capital cultural incorporado, menores posibilidades”.