Se sabía que la última persona con la que había estado la adolescente había sido con su exnovio. Las cámaras de seguridad del Ministerio del Interior captaron a los dos llegando a la playa durante el mediodía del martes, luego de que Valentina saliera de estudiar de un liceo de Punta del Este. El femicida fue y salió varias veces de la zona de la playa en un lapso de unas tres horas, pero las cámaras nunca captaron a Valentina saliendo de allí. Esto fue lo que lo convirtió en el principal sospechoso.
La familia de la joven había denunciado tres veces al exnovio dado que ejercía violencia física y psicológica contra la adolescente y la Policía expidió una orden de restricción, aunque no le colocaron una tobillera ni tomaron otras medidas preventivas.