Durante la investigación tanto la Policía como la Fiscalía tuvieron "la dificultad de que entre todos los testigos que han declarado obviamente rige una especie de omertá –silencio y lealtad– en la que no dan demasiados datos".
El celular
“No sabemos de qué forma, pero lo primero que hace es descartar un celular. Nosotros le preguntamos por qué, dice que él está en contacto con gente de la cárcel y que no quería complicar a más gente”, añadió Amoedo.
El condenado, que está en la lista negra de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), ingresaba a la cancha. Para entrar a los estadios dijo que lo hacían “con cédulas de otras personas y que cuando la Republicana los va a revisar, ellos bajan la cabeza para que la cámara no los registre”.
Cuando el hombre se enteró de que le iban a hacer un allanamiento, dejó el celular tirado en la casa de la novia, una menor de 15 años que también es parte de la barra brava de Nacional, según Amoedo.
“Los padres de la niña querían colaborar, pero no se pudo encontrar el celular. Si esto no es obstaculizar la investigación…”, insistió la fiscal.
Están sostenidas desde el exterior
Sobre el riesgo de fuga del imputado, Amoedo aseguró que las barras bravas “están sostenidas desde el exterior”.
“Nosotros sabemos, en virtud de un testigo reservado, que hay personas que están privadas de libertad en Argentina y están vinculadas a la barra de Nacional, y están subvencionando a la barra en Uruguay”, explicó.
El imputado ya había estado privado de libertad, dado que hace algunos meses fue condenado por una rapiña a mano armada para robar una bandera de Peñarol. “Ni siquiera le valió cumplir dos años y pocos meses en la cárcel porque su conducta violenta continuó”, insistió.
Hace algunos meses, Alan Lorenzo fue enviado a prisión en Argentina luego de que se supiera que él, junto a otros delincuentes, habían hecho un túnel de más de 150 metros para robar el Banco Macro.
Esto provocó que parte de la hinchada tricolor quedara sin uno de sus líderes, sumado a que otros de los principales barras han fallecido en asesinatos.