Otro de los cambios es la habilitación de comercializar cigarrillos en “caja blanda”, algo que había sido prohibido por el decreto 120/019.
El nuevo decreto expone en sus motivos que la cajilla blanda “ha sido tradicionalmente la de mayor venta en el mercado”, ya que sus “características le permiten competir más efectivamente con aquellas mayoritariamente del mismo tipo que ingresan de contrabando”.
En 2019, cuando se firmó el decreto 120/019, varios legisladores de la entonces oposición se quejaron de la utilización obligatoria de caja dura o “box” para los cigarrillos, por los altos costos que esta modalidad generaba en la industria nacional.