A partir de la tesis de maestría de Alfonso Flaquer sobre el Acuífero Raigón se determinó que más o menos el orden de la recarga, la cantidad de agua que ingresa este acuífero, es la misma cantidad de agua que precisa el área metropolitana. Entonces, para poder abastecer el área metropolitana habría que sacar absolutamente toda el agua que se produce ahí, lo cual no es viable con las tecnologías de extracción que tenemos y tampoco sería ambientalmente viable, porque el agua del acuífero descarga naturalmente hacia los ríos que también estamos tomando. A partir de la tesis de maestría de Alfonso Flaquer sobre el Acuífero Raigón se determinó que más o menos el orden de la recarga, la cantidad de agua que ingresa este acuífero, es la misma cantidad de agua que precisa el área metropolitana. Entonces, para poder abastecer el área metropolitana habría que sacar absolutamente toda el agua que se produce ahí, lo cual no es viable con las tecnologías de extracción que tenemos y tampoco sería ambientalmente viable, porque el agua del acuífero descarga naturalmente hacia los ríos que también estamos tomando.
Otra de las posibilidades que ciudadanos comenzaron a preguntarse fue por qué no traer agua del Río Negro o del Río de la Plata. Gamazo consideró que "para lo que es la escala del Uruguay, esas obras serían faraónicas. Son 170 km de tubería o canales, no es viable hacer un trasvase de esta naturaleza".
Respecto a la posibilidad de acceder a agua del Acuífero Guaraní, el ingeniero aseguró que además de quedar "incluso más lejos" que las otras posibilidades, "el acuífero guaraní posee zonas donde la calidad del agua no es potable, contiene arsénico y no lo haría apto para el consumo humano".
¿Hay otra solución a la crisis?
"En general un problema de fondo en una crisis no se puede resolver de manera eficiente y tiene que ver con la idiosincrasia de actuar sobre los problemas, en lugar de prevenirlos", afirmó Gamazo y fue uno de los argumentos sostenidos durante todo el seminario y todos los profesionales. En este sentido, las propuestas de la Udelar apuestan al largo plazo y prevenir que vuelva a ocurrir.
"Lo que tenemos ya en desarrollo es la represa de paso Belastiquí y allí lo que se mejora es la toma de Aguas Corrientes. Además, también a corto plazo, hay previsto un trasvase, que se está evaluando, del río San José; que podría permitir aumentar la Cuenca, aumentaría el área que está aportando a Aguas Corrientes y también eventualmente la construcción de un embalse aguas abajo", aseguró Gamazo.
Respecto al Proyecto Neptuno y la represa de Casupá, los profesionales explicaron que son medidas que aportarían, pero continúan siendo a mediano plazo. A su vez, el proyecto Neptuno, si bien permitiría "otra fuente de agua que no sea la propia Cuenca del río Santa Lucía", conlleva el problema de la salinidad del agua que estamos experimentando actualmente, más la formación de trihalometanos y la presencia de bromuros en las aguas -algo que se ha señalado innumerables veces desde la Academia-.
Aún se sigue señalando, tanto desde Facultad de Ciencias, como desde Química y otras áreas, la necesidad de recurrir a los métodos de reutilización del agua, tanto en el hogar como para la industria. Asimismo, hay un acuerdo en la gran mayoría de las disciplinas, de que el cambio en hábitos ya debería haber iniciado -quizás en la crisis de 2013-, que se debe dar mayor información y que debe haber más instancias de participación de diferentes actores -como las comisiones de cuencas-.