A su vez, el hombre ejercía violencia física sobre ellas y las amenazaba para que no contaran lo sucedido, advirtiéndoles que podrían reingresar al INAU, ya que él tenía la tenencia legal, según consignó Subrayado en base a fuentes de la investigación.
El proceso judicial y la condena del hombre
Para el fallo, la jueza se basó en el relato de las víctimas, el análisis técnico de los psicólogos y psiquiatras que actuaron, quienes concluyeron que los relatos resultaban veraces, coherentes y compatibles con una vivencia real, presentando además indicadores propios de las dinámicas de abuso sexual sostenidas en el tiempo, indicó la Fiscalía de Rosario.
En juicio oral, el fiscal Hugo Pereira, obtuvo la condena del hombre por reiterados delitos de violación, reiterados delitos de atentado violento al pudor, reiterados delitos de abuso sexual agravados y reiterados delitos de violencia doméstica agravada, todos ellos en régimen de reiteración real entre sí.
La Justicia dispuso para el condenado la suspensión del ejercicio de la patria potestad o guarda y su inhabilitación por diez años para el ejercicio de funciones públicas o privadas en las áreas de la salud y la educación, o cualquier otra que implique trato con niños, niñas, adolescentes o personas mayores en situación de dependencia; una reparación patrimonial a favor de las víctimas equivalente a 12 salarios mínimos nacionales y la inscripción en el Registro Nacional de Violadores y Abusadores Sexuales.