El homicidio ocurrió en la tarde del domingo 26 en un apartamento de un complejo de viviendas ubicado en Avenida San Martín y Aparicio Saravia, en el barrio Casavalle. La madre de la adolescente llamó al 911 luego de que su hija le había comunicado que la abuela se había suicidado. Sin embargo, la anciana tenía 10 puñaladas: tres en el pecho, una en el abdomen, cuatro en el cuello, una en la cabeza y otra en la mano derecha.
Tras una investigación del Departamento de Homicidios de la Dirección de Hechos Complejos de la Policía se pudo comprobar su autoría y la Fiscalía entendió que la adolescente "es imputable porque comprende el carácter ilícito de ese acto en concreto que cometió", dijo una fuente de la investigación.
Esto, sin perjuicio de la atención psiquiátrica que necesitará la menor ya que había interrumpido la misma y su medicación". Familiares de la adolescente explicaron que padece esquizofrenia, que estuvo internada hasta hace unos días por esa condición psiquiátrica, pero se fugó del hospital sin el alta médica y se fue a vivir con su abuela.