El INAU controlará que, además de los permisos, no hayan niños menores de cinco años debido a que no está permitido que participen, que la indumentaria e instrumentos que lleven sea acorde a su edad, el trato reciben los menores y el vínculo con los adultos referentes.
Si los inspectores encuentran a un menor que no está registrado en los permisos, pueden realizarlo en el momento para permitir que el niño desfile. "Después convocamos a los directores a ir a regularizar a la oficina", señaló la jerarca.
A su vez, el INAU también dispondrá de equipos en el punto final de los desfiles, donde corroborará que todos los menores hayan llegado bien al final de la actuación.
Respecto a la vestimenta, Portillo dijo que el INAU busca que no se exponga a los menores "a las miradas de los demás". Además de sugerir los zapatos bajos para los niños, el INAU sugiera una boa (una especie de bufanda) en el caso de que la vestimenta exponga demasiado sus cuerpos.