El relato de la víctima
En diálogo con El Telégrafo, Florencia —la joven que denunció el ataque— resolvió hacer público su testimonio y reclamó que el caso avance con mayor celeridad. "Sufrí un intento de violación y de feminicidio. Hoy estoy viva, pero también estoy atravesando las consecuencias psicológicas de ese hecho", afirmó.
La denunciante relató que esa noche regresaba a su casa después de compartir unos mates con una amiga. Contó que decidió atravesar la zona de la cancha de baby fútbol para hacer una necesidad fisiológica cuando fue sorprendida por un golpe en la cabeza que la hizo caer al suelo. "Intenté levantarme y me di cuenta de que tenía una persona encima intentando violarme. Nunca me habló. Solo hubo forcejeos. Me llegó a cortar y no le vi la cara porque tenía un cuello negro y una capucha gris", declaró.
Según su relato, logró liberarse en una primera oportunidad, pero el atacante volvió a reducirla e intentó ahorcarla con un cable. "Logré darme vuelta y darle rodillazos", señaló. Poco después fue auxiliada por un joven que conocía y que intentó perseguir al agresor, aunque no logró alcanzarlo.
Florencia aseguró que el episodio le dejó múltiples lesiones como un corte en la cabeza, heridas en la pelvis y marcas en el cuello, además de daños en la ropa.
Exige una investigación eficaz
"Quiero que se investigue con la rapidez y la seriedad que corresponde. No puede ser que la víctima tenga que salir a buscar pruebas, golpear puertas o hacer el trabajo que le corresponde al Estado. Quiero una investigación eficaz para que el responsable sea identificado”, expresó la v{ictima.
Por otro lado, manifestó su preocupación por las dificultades que enfrenta la investigación debido a la ausencia o el mal funcionamiento de cámaras de vigilancia en la zona y a la falta de testimonios de vecinos. "Estoy enojada, triste e impotente porque no hay cámaras de seguridad, ningún vecino quiere declarar y las supuestas cámaras que había no funcionaban o no tenían Wi-Fi", afirmó.
Además, planteó reparos sobre el accionar medico posterior al ataque: “Me llevaron a Comepa para que me revisara un médico, pero no dejó nada asentado ni me examinó. Solo indicó que me curaran las heridas. No se activó ningún protocolo por violación. Nadie me dijo que preservara la ropa como prueba. Yo solo quería bañarme porque estaba llena de sangre”.
Reclamo a las autoridades locales y repercusiones
En paralelo, el caso generó repercusiones en la localidad. Florencia cuestionó públicamente la falta de respaldo institucional por parte de las autoridades locales, lo que derivó en una reunión con la alcaldesa de Quebracho, Silbia Visoso. Tras ese encuentro, informó que ambas mantuvieron una conversación "larga, sincera y respetuosa" y sostuvo que continuará reclamando "presencia, acompañamiento y compromiso institucional" frente a un hecho de esa gravedad.
Por su parte, el Concejo Municipal emitió una resolución en la que expresó su "repudio absoluto" a los hechos denunciados, respaldó institucionalmente a la alcaldesa y recordó que la investigación corresponde exclusivamente a la Policía y a la Fiscalía. Visoso también difundió un comunicado en el que manifestó su solidaridad con la denunciante, afirmó que el Municipio no tiene competencias para intervenir en una investigación penal y aseguró que continuará actuando "con respeto, sensibilidad y compromiso" dentro de las facultades que le corresponden.
Mientras la investigación continúa, familiares y allegados de la víctima mantienen el pedido de colaboración para reunir imágenes que permitan identificar al responsable. En las últimas horas, la propia denunciante informó a través de sus redes sociales que "aparecieron cámaras", aunque hasta el momento no se han informado avances oficiales sobre la identificación del presunto agresor.