Además, se indica en el fallo que se deberá realizar un reacondicionamiento del edificio, incluyendo mejoras en la "infraestructura eléctrica y sanitaria de los sectores de alojamiento de las personas privadas de libertad". Para ello se tendrán que evaluar las que estén en condiciones "riesgosas según criterio de personal especializado" y se deberán sustituir "de ser viable por la infraestructura correspondiente".
El piso 3 de la Cárcel de Mujeres es el sector en peores condiciones, de acuerdo a la demanda que fue presentada ante la Justicia. Ahí no hay guardias suficientes, las condiciones de reclusión son pésimas y el hacinamiento alcanza al 183%.
Germán Gutiérrez, uno de los operadores penitenciarios que habló con Subrayado, explicó que están "cansados de vivir una realidad laboral paupérrima". "Se inauguró un sector nuevo, hay 440 plazas y hay 710 mujeres viviendo en la cárcel", explicó.
Semejantes condiciones de reclusión se vulnera los derechos fundamentales de las mujeres que están privadas de libertad.
En el fallo de Porciúncula se se cita un informe que realizó Juan Manuel Petit, comisionado parlamentario, en el que se indica que en 2019 esta unidad de reclusión tenía una población de 335 personas, con capacidad de 390 plazas y una densidad de población de 98%. En 2021, la densidad subió a 144% y en 2023 ya es de 184%, con 719 internas.