La gremial presentó además taxis que ya circulan sin mampara. De acuerdo con la propuesta, su uso sería opcional, cada chofer podría manifestar por escrito si acepta trabajar sin ella, liberando así el servicio de mampara en ese vehículo en particular, y los propios usuarios también podrían elegir el tipo de unidad. Entre los argumentos presentados, Dourado señaló que la mampara reduce la eficacia de los seis airbags del vehículo (cuatro laterales y dos frontales) al acortar la distancia entre el pasajero y una superficie rígida, y que además afecta la distribución del aire acondicionado y la calefacción hacia el asiento trasero.
El rechazo del Suatt
El Sindicato Único del Taxi rechazó la propuesta de eliminar las mamparas. El sindicato sostiene que, "en una sociedad cada vez más violenta", no sería adecuado retirar el dispositivo.
A través de un comunicado difundido el 2 de setiembre, cuestionó directamente las cifras de pago electrónico que maneja el sector empresarial. Según el sindicato, entre el 50% y el 60% de los viajes en taxi se siguen pagando en efectivo, y sostiene que persiste una cantidad importante de trabajo "de calle" (viajes tomados directamente en la vía pública, sin intermediación de una aplicación). El comunicado admite que "el público puede no saberlo" respecto de la proporción real de pagos en efectivo.
El sindicato reclamó a la conducción de la Gremial Única que respalde con datos concretos de la actividad del sector las cifras que difunde sobre el uso de medios electrónicos de pago, y afirmó que esa información nunca fue presentada, "como no lo ha hecho en ningún consejo de salario, y en ninguna reunión con la Intendencia". Para el sindicato, la ausencia de esos datos deja en evidencia lo que llama el relato del "microempresario" y del "sector en crisis", que, según sostiene el comunicado, la patronal utiliza de forma permanente para fundamentar pedidos de rebajas salariales y aumentos de tarifa ante las autoridades.
El texto sindical incluyó además una descalificación personal hacia la conducción de la Gremial Única, a la que acusó, de dedicarse al lobby, en contraste con los trabajadores que, señala el comunicado, "salen a trabajar todos los días".
La posición de la Intendencia
El director de Movilidad de la comuna, Germán Benítez, señaló que la Intendencia no tomará partido ni impulsará por sí sola una modificación de la normativa mientras no exista consenso entre las partes. "Todas aquellas cosas que sean fruto del acuerdo entre patronal y trabajadores, nosotros estamos totalmente abiertos a incorporar modificaciones a la normativa que sean necesarias", dijo a la prensa.
Benítez indicó que, para avanzar hacia un eventual retiro de la mampara, es necesario primero un acuerdo entre la gremial y el sindicato, y luego instalar un ámbito tripartito con participación de la IM. Aclaró que la comuna "no está en contra de las mamparas ni a favor de las mamparas" y que aguarda una posición conjunta de trabajadores y empresarios.
Los datos sobre seguridad
La mampara fue instalada de forma obligatoria el 25 de enero de 1994, por decreto firmado por el entonces intendente de Montevideo, Tabaré Vázquez, tras una serie de asesinatos de taxistas en ocasión de rapiñas.
Según cifras del Suatt, antes de la colocación del dispositivo se registraba un promedio de nueve taxistas asesinados por año en hechos de rapiña; tras su instalación, la cifra bajó a un caso por año en promedio.
Del otro lado, la Gremial Única sostiene que, con las mamparas colocadas, se producen en promedio tres personas lesionadas por día por golpes contra el dispositivo (unas 100 por mes). La gremial aclara que en casi todos los casos el pasajero no llevaba puesto el cinturón de seguridad, aunque señala que hay quienes sostienen que, incluso con el cinturón colocado, la distancia entre el asiento y la mampara no evitaría el golpe.
Las autoridades de la Cámara de Transporte y de la Patronal del Taxi consideran que la mampara fue una solución adecuada al problema de la inseguridad hace 30 años, pero que hoy no se ajusta a la realidad del sector, según sus estimaciones, el 75% de los viajes se paga por medios electrónicos y el 80% de los servicios se solicitan a través del 141 o de aplicaciones. Por ese motivo, enviarán una carta a la Intendencia de Montevideo para solicitar que la colocación de la mampara pase a ser opcional.