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En menores de un año, de 2 casos notificados, murió 1: letalidad del 50%.
De 1 a 4 años, 4 casos notificados, sin fallecimientos
En el tramo de 5 a 14 años, de 12 casos, fallecieron 3: 25%.
Entre 15 y 64 años, de 8 casos, murieron 2: también 25%.
En mayores de 65 años, el único caso registrado terminó en muerte: letalidad del 100%.
Estos números absolutos son pequeños —Uruguay tiene una población chica y la enfermedad meningocócica es, afortunadamente, poco frecuente—, pero justamente por eso cada fallecimiento pesa proporcionalmente mucho en la tasa de letalidad. Lo que sí permite afirmar la serie es una tendencia consistente con lo que la literatura internacional describe hace décadas: los extremos etarios —lactantes con sistemas inmunes inmaduros y adultos mayores con inmunosenescencia— son los que peor evolucionan frente a una infección meningocócica o neumocócica invasiva.
El serogrupo C, otra vez en el centro de la escena
De los 28 casos de enfermedad meningocócica y meningitis confirmados en 2026, el laboratorio pudo tipificar el serogrupo en 19: 15 correspondieron al serogrupo C, 3 al serogrupo B y 2 al W135. Los 8 restantes quedaron sin identificar.
Hay predominio del serogrupo C no es un dato menor para el debate sanitario uruguayo. La vacuna antimeningocócica que integra el esquema oficial de inmunizaciones protege, entre otros, contra este serogrupo, por lo que la persistencia de casos por C —incluidos varios en el tramo de 5 a 14 años, donde se concentran 9 de los 15 casos C— vuelve a poner sobre la mesa preguntas sobre cobertura vacunal real, esquemas de refuerzo y la eventual necesidad de revisar el calendario en función de la epidemiología circulante, algo que corresponde evaluar a la Comisión Nacional Asesora de Vacunaciones con los datos que el propio MSP releva.
La otra cara: la meningitis por neumococo golpea a los mayores
Si el meningococo concentra la atención por su capacidad de generar brotes y su letalidad en niños, la meningitis por Streptococcus pneumoniae muestra un patrón distinto, pero igual de duro: de los 15 casos confirmados en 2026, 7 se dieron en personas de 65 años y más, y de esos 7, murieron 3 (letalidad del 42,9% en ese tramo etario). En el resto de los grupos etarios de esta enfermedad no se registraron fallecimientos. Es, otra vez, el patrón de vulnerabilidad en los extremos de la vida, aunque aquí el extremo que más sufre es el de la vejez.
En el balance general del Grupo A de enfermedades de notificación obligatoria —el que reúne a los eventos de mayor riesgo sanitario—, la meningitis por neumococo bajó levemente en número de casos (de 17 a 15) y en incidencia acumulada (de 0,49 a 0,43 cada 100.000 habitantes), pero la mortalidad asociada sigue siendo la principal razón de alarma dentro del conjunto de meningitis bacterianas.
Meningitis virales: a la baja, con una salvedad
En el capítulo viral, la fotografía es más alentadora. Los casos de meningitis y meningoencefalitis por herpes zóster bajaron de 13 a 9 (con los fallecidos pasando de 4 a 2), y la categoría "otras virales" no registró casos en 2026 tras los 7 del año anterior. La excepción es el herpes simple 1 y 2, que subió de 2 a 4 casos, aunque sin fallecimientos en 2026 frente a 1 en 2025.
Montevideo y el interior: una distribución dispar
Por departamento, Montevideo concentra 12 de los 27 casos de meningitis y enfermedad meningocócica del año, y también la mayor cantidad de fallecidos: 5 de los 7 registrados en todo el país. Le siguen Canelones (5 casos, 1 fallecido) y Tacuarembó (3 casos, 1 fallecido). En incidencia acumulada por 100.000 habitantes, sin embargo, son los departamentos más chicos los que aparecen con las tasas más altas: Rocha (2,47), Soriano (2,41) y Tacuarembó (3,13) superan largamente el promedio nacional de 0,78, un efecto estadístico habitual cuando se trabaja con poblaciones pequeñas y números absolutos bajos, pero que igualmente amerita seguimiento epidemiológico en el territorio.