El máximo directivo de los mirasoles, consideraba en el escrito que dicha bandera “no poseía ninguna leyenda ofensiva, política y mucho menos violenta, sino todo lo contrario”.
Por otra parte, informaba de una situación “más grave aún”, en la cual recibió “decenas de comentarios sobre supuestos funcionarios de la Unidad de Violencia en el Deporte de la Jefatura (de Policía) de Montevideo, que sin ninguna identificación a la vista, ni presentándose como tal”, impedían a hinchas de Peñarol ingresar al estadio “con camisetas o distintivos con margaritas sin un pétalo”.
Ruglio señaló que la Comisión de Seguridad de Peñarol permitió el ingreso de estos hinchas con los distintivos, pero que luego de ingresar “eran interceptados por los funcionarios policiales que les retenían las camisetas para poder acceder al sector de tribunas del Estadio Campeón del Siglo”.
Durante la jornada de hoy, el Ministerio del Interior expresó en un escueto comunicado que, tras entrar en conocimiento de la situación, se comunicaron con Ruglio “para informarle de lo acontecido el pasado sábado 21 y de lo resuelto, solicitándole las disculpas del caso”.
Asimismo, la secretaría de Estado manifestó haber “tomado las medidas pertinentes para evitar situaciones similares en el futuro”.
El hecho ocurrido en el Estadio Campeón del Siglo no supone el primero de estas características, en el que se denuncia el accionar de la Policía destinado a prohibir una manifestación de este tipo en un partido de fútbol.
La denuncia de Ruglio hace recordar a la que hizo el pasado 25 de marzo -a dos días del referéndum por 135 artículos de la LUC- la Comisión Directiva del Club Atlético Progreso.
En ese entonces, se denunció que la Guardia Republicana había allanado la Tienda Oficial de Progreso, en busca de prendas y material rosado alusivos al referéndum. Además, se había denunciado que en la puerta del Estadio la Policía pretendía impedir el ingreso de la camiseta 2021 de Progreso, por tener la imagen de Tabaré Vázquez.