El 59,6% de las iniciativas se ubican en Montevideo y el 40,4% en el resto del país, donde destacan, Canelones y Salto como los lugares de mayor concentraciones.
Sobre las fuentes de recursos y provisión de insumos, indica que el 50% de las mollas y merenderos los recibió del Plan ABC de la Intendencia de Montevideo (IM). Eso se explica, según los autores, “por el hecho de que en Montevideo el 80% de las iniciativas mencionaron recibir insumos de esta fuente”; 39% nombraron a Uruguay Adelante; 25% “a vecino/as”; 22% a “recursos de la propia olla o merendero”, 21% “a una Red o Coordinadora; 20% “a intendencias (sin contar Montevideo)”; 19% “a comercios locales”; 13% “a sindicatos”; otro 13% a INDA/Mides; 11% a “Redalco”; 7% “a empresas”; “4% a partidos políticos”; y 14% “señala otras fuentes (Mercado Popular de Subsistencia, el Banco de Alimentos, clubes deportivos, instituciones religiosas, etcétera)”.
“A nivel país, el 25% indica que es el Plan ABC, 20% Uruguay Adelante, 12% las Redes/Coordinadora de ollas, 11% no identifica una fuente principal, 9% identifica las donaciones privadas como el principal insumo, y 6% las intendencias en el interior del país, 5% los recursos del propio grupo y 4% los recursos provenientes de vecinos”, agrega.
En el departamento de Salto, “61% de las iniciativas menciona al Colectivo de ollas como principal fuente de insumos; 33% a la Intendencia y 6% a los donantes particulares”.
Sobre Canelones, indica que el 29% de las iniciativas identificó a Uruguay Adelante como su principal fuente de insumos; 17% a la Intendencia de Canelones; 17% no identifica una fuente principal; 15% a donantes particulares; y 7% a recursos de los propios organizadores.
En el resto del país, “la situación es más diversa”, señalan los autores: “20% de las iniciativas identifican a los donantes particulares como la principal fuente de insumos; 16% a una Red o Coordinadora (que se concentran en Río Negro y Durazno); 14% a sindicatos; 11% a comercios locales; 9% a vecinos/as, 9% a Uruguay Adelante y 7% a recursos de los propios organizadores”.
Más adelante el informe precisa que “más de dos años han pasado desde el comienzo de la pandemia y del surgimiento de ollas y merenderos como respuesta popular a la emergencia alimentaria”.
Concluye el informes que “durante este tiempo, pese a cierta reducción de la cantidad de iniciativas identificadas (de 645 entre junio y julio de 2020 a 542 en igual período de 2022) y también de organizadoras/es (de 6.100 a 4.523), las porciones servidas mensualmente permanecen con poca variación (pasando de 1.880.466 a 1.806.853)”.
En este sentido, aseguran que “del total de porciones, aumentaron las servidas en merenderos (de 500.934 a 767.893 ) y disminuyeron las de ollas (de 1.379.532 a 1.038.960)”.
De esa forma, “menos iniciativas y menos personas continúan sirviendo una cantidad similar de porciones de comida mensuales” lo que ocasiona “una intensificación de la tarea”.