Barrios recordó que hoy existen cuatro pilares terapéuticos para estas pacientes —cirugía, radioterapia, hormonoterapia y quimioterapia—, y que la incorporación de este fármaco representa un refuerzo decisivo para quienes tienen mayor riesgo de diseminación aunque los estudios no lo muestren todavía.
¿A quiénes está dirigido este nuevo uso?
El tratamiento aprobado está indicado para mujeres con tumores más grandes o con ganglios afectados: grupos con mayor probabilidad de recaída. “En estas pacientes sumamos este fármaco al tratamiento hormonal tradicional porque reduce significativamente las recaídas. Estamos probablemente curando a más mujeres y evitando metástasis futuras en hueso, hígado o pulmón”, señaló Barrios.
Un cambio que puede salvar vidas
El nuevo uso del medicamento ya había sido implementado en otros países, pero su autorización en Uruguay abre posibilidades concretas para mejorar la sobrevida y evitar progresiones severas de la enfermedad.
Los especialistas insisten en que este avance debe ir acompañado de controles regulares, mamografías, estudios indicados por las guías del MSP y autocontrol mamario, pilares fundamentales para detectar la patología a tiempo y aumentar las chances de curación.