Escenarios para la transformación
En los escenarios analizados en el documento, los costos estimados incluyen traslado de servicios existentes, demoliciones, excavaciones iniciales, ejecución de muros de contención, construcción de la losa superior, excavación interior de túneles, pavimentos interiores y toda la infraestructura necesaria para el funcionamiento del sistema. Sin embargo, no se incluyeron en la estimación las obras de reconstrucción sobre la losa superior (calles y veredas), afectaciones a propiedades linderas ni los costos asociados a desvíos o gestión del tránsito durante la ejecución.
El costo estimado es de unos U$S 590 millones, y la propuesta se articula en dos bloques:
El primero consiste de las siguientes intervenciones:
Avenida 18 de Julio, túnel desde Fernández Crespo hasta la plaza Independencia; Tres Cruces: conexión superficial; intersección de la avenida 8 de Octubre con Propios y con Luis Alberto de Herrera; Intersección de avenida Italia con Propios, Luis Alberto de Herrera y Bolivia.
Las segundas, de:
Avenida 18 de Julio, desde Arenal Grande hasta Tres Cruces; Tres Cruces: enterrada con 18 de Julio, intersección de avenida Italia y Ricaldoni.
Inversión posible
En función de esto, se plantearon cuatro escenarios de inversión posibles:
• Escenario 1: obras básicas, con un costo estimado de US$ 209 millones
• Escenario 2: obras básicas con la avenida 18 de Julio subterránea desde Arenal Grande hasta Tres Cruces, con un costo estimado de US$ 245 millones
• Escenario 3: obras básicas con Ricaldoni, y se incorpora a las obras básicas la intervención en el cruce de avenida Italia y Ricaldoni, con un costo estimado de US$ 218 millones.
• Escenario 4: obras básicas más todas las intervenciones opcionales, con un costo estimado de US$ 254 millones.
“En función del cronograma planteado, se concluye que el objetivo de culminar las obras hacia fines de 2029 es técnicamente viable, siempre que se mantenga una estrategia de ejecución escalonada y coordinada”, señala.
Sin embargo, el documento registra un “conjunto de factores que introducen incertidumbre” en las estimaciones de costos, como pueden ser la presencia de servicios “no detectados o mal registrados”, condiciones climáticas “adversas”, o excavaciones en zonas con edificaciones próximas.