El organismo subraya que existen investigaciones que vinculan los megaeventos deportivos con incrementos de la violencia dentro de los hogares. Por ello, plantea que se trata de una situación que requiere atención previa y respuestas coordinadas.
"Los megaeventos deportivos coinciden con incrementos documentados de violencia contra mujeres y niñas. La violencia es transnacional y exige respuestas anticipadas", indica una de las piezas de la campaña.
Estudios internacionales
Para respaldar esta afirmación, ONU Mujeres comparte datos de distintos países. Uno de los estudios citados, realizado en Brasil por el Fórum Brasileiro de Segurança Pública y el Instituto Avon en 2022, concluyó que los días en que jugaban equipos locales en cinco capitales brasileñas aumentaron un 23,7% las amenazas y un 20,8% las lesiones corporales registradas dentro de los hogares.
La recopilación también incluye una investigación desarrollada en Escocia en 2012, por Dickinson, que encontró un aumento del 36% en los incidentes de violencia doméstica durante los partidos disputados por los dos clubes más tradicionales del país.
Otro de los antecedentes corresponde a Inglaterra. Según un estudio de la Universidad de Lancaster basado en información de los Mundiales de 2002, 2006 y 2010, el riesgo de violencia aumentó un 26% cuando la selección nacional obtenía una victoria o un empate y un 38% cuando sufría una derrota.
Sin embargo, ONU Mujeres aclara que "el fútbol no genera esta violencia", sino que "funciona como un detonante que requiere: prevención sostenida, respuestas institucionales coordinadas".