Participación de abogados y policías
El origen de la Operación Carancho se remonta a mediados de junio en la localidad de Toledo, departamento de Canelones. La investigación fiscal se desencadenó a raíz de un enfrentamiento y posterior cruce de denuncias entre dos individuos involucrados en una maniobra fraudulenta. Las indagatorias iniciales permitieron a la Fiscalía llegar a una una red delictiva integrada por varias personas, cuyo objetivo central era la obtención de beneficios económicos indebidos mediante la manipulación de reclamos al seguro automotor tras siniestros de tránsito.
El modus operandi de la organización contaba con la participación clave de abogados y personal policial. De acuerdo con las evidencias recabadas en la investigación, los efectivos policiales acudían a la escena de accidentes con heridos o víctimas y, valiéndose de su función, transmitían los datos de los involucrados a profesionales del derecho. Posteriormente, los abogados contactaban a los accidentados o a sus familias para ofrecer sus servicios legales y gestionar el cobro de las indemnizaciones del SOA, repartiendo luego los beneficios resultantes de las maniobras.
La investigación continúa abierta y las autoridades no descartan nuevos avances procesales. La Fiscalía se encuentra ejecutando diversas pericias técnicas y contables sobre los elementos incautados, cuyos resultados podrían derivar en nuevas imputaciones y detenciones en las próximas semanas en el marco de la misma causa.