Nunca una aprobación podría surgir del Ejecutivo departamental. Pero como nosotros damos una visión negativa, entendemos que el proyecto no va a seguir adelante y no se va a presentar Nunca una aprobación podría surgir del Ejecutivo departamental. Pero como nosotros damos una visión negativa, entendemos que el proyecto no va a seguir adelante y no se va a presentar
Más adelante precisó que “hay una terminología que habla del equilibrio socio-territorial y es en ese sentido en el que estamos pensando. No estamos discutiendo aspectos de diseño concretos. Lo que estamos mirando es el equilibrio global de la ciudad y entendemos que una concentración que se suma a otros emprendimientos concentrados, y en un formato isla, es perjudicial para el desarrollo montevideano”.
Requiere aprobación
Además, recordó que al estar pensado como un proyecto montevideano requiere de aprobación departamental para su ejecución.
Respecto a la probable postura de la Junta Departamental, dijo que “el Ejecutivo departamental expresó una opinión negativa”, por tanto, “en caso de que el proyecto se presente formalmente a la Intendencia se tendrá que estudiar junto a la Junta porque se trata de una transformación de todos los instrumentos territoriales que Montevideo posee”.
Hay una cuestión de equilibrio planificado. Este es un elemento novedoso que se presenta por fuera de los planes y estrategias que se venían desarrollando. La evaluación indica que como emprendimiento no es viable Hay una cuestión de equilibrio planificado. Este es un elemento novedoso que se presenta por fuera de los planes y estrategias que se venían desarrollando. La evaluación indica que como emprendimiento no es viable
“Nunca una aprobación podría surgir del Ejecutivo departamental. Pero como nosotros damos una visión negativa, entendemos que el proyecto no va a seguir adelante y no se va a presentar”, sostuvo.
El proyecto, denominado, MVD 360 consiste en la creación de una isla artificial de 36 hectáreas a unos 450 metros de la rambla de Punta Gorda. Contaría con un puerto deportivo para 300 embarcaciones y 36 lotes inmobiliarios. Es impulsado por la empresa Jirkel SA e implicaría una inversión de US$ 2.300 millones.