“Lamentablemente, la única forma de que algunas personas tomen conciencia es cuando se les toca el bolsillo”, afirmó el jerarca, al tiempo que remarcó que la intendencia decidió endurecer las acciones ante la persistencia de conductas irresponsables.
Vecinos como aliados en el control
Desde la comuna destacaron que la colaboración ciudadana será clave para detectar nuevas infracciones. En ese sentido, se invitó a los vecinos a registrar fotos o videos de personas o vehículos arrojando basura en lugares indebidos.
Ese material puede presentarse de forma confidencial y servirá como prueba para identificar a los responsables y aplicar las sanciones correspondientes.
Reclamos por más infraestructura
La decisión fue bien recibida por muchos residentes, que desde hace tiempo denuncian la aparición de basurales en esquinas y terrenos baldíos, los cuales terminan convirtiéndose en focos de contaminación.
Sin embargo, junto con el respaldo a la medida, también surgieron reclamos para mejorar la infraestructura de disposición de residuos. En redes sociales, varios usuarios plantearon la necesidad de instalar más volquetas y puntos de recolección, con el objetivo de facilitar el descarte correcto de basura y evitar que animales rompan las bolsas.
Con esta política, la intendencia busca desalentar las prácticas que generan basurales crónicos y reforzar el compromiso ciudadano en el cuidado del entorno urbano.