La comuna aseguró tener el aval del IMFIA para la licitación, pero desde el instituto desmintieron este punto y puntualizaron que luego de entregar el informe con recomendaciones no vieron el llamado final ni las características de la obra realizada.
Vecinas y vecinos manifestaron su descontento desde que la IdR informó sobre las obras. Ahora, se nuclearon en el Grupo Defensa de Nuestra Playa - Balneario Costa Azul - Rocha para articular sus esfuerzos y exigir respuestas a las autoridades departamentales.
En un comunicado compartido en las últimas horas aseguraron: "Entendemos que las obras ejecutadas en la franja costera (muralla rocosa) han perjudicado profundamente la playa [de Costa Azul] así como aquellas que coliden con ella. Nuestra comunidad no tiene conocimiento de que se hayan realizado los estudios de impacto ambiental y ecosistémico correspondientes para una obra de tal magnitud. En caso de existir, se han manejado con el más amplio hermetismo por parte de las autoridades departamentales".
Además, dijeron sentirse "desplazados como parte integrante de la comunidad ya que en ningún momento del proceso se nos tuvo en cuenta, no se realizó llamado a audiencia pública a los efectos de tratar esta problemática que nos atañe a todos para buscar posibles soluciones en conjunto y convocando a expertos de ser necesario".
Las obras, para el grupo, "atentan no sólo contra el medio ambiente y la naturaleza característica de las playas de La Paloma, sino que impactan directamente en la economía de los comerciantes de la zona y lugareños que allí se desempeñan laboralmente".
Las autoridades departamentales "se han explayado en la prensa efectuado con contradicciones constantes en cuanto a los beneficios de las obras y autorizaciones inexistentes de ciertos organismos, así como materiales utilizados. Se ha dicho que la obra realizada es con el objetivo de preservar las dunas y retener las arenas, cuando es reconocido a nivel mundial por científicos especializados que este tipo de obras no es la solución".
Daniel Panario, docente Grado 5 de Facultad de Ciencias de la UdelaR, recorrió La Paloma con un grupo de vecinos y dialogó con medios locales sobre la situación de la franja costera. Entre sus declaraciones los vecinos destacan su explicación de que "al mar no se le gana a lo bruto, eso es un principio general, uno tiene que ver como lo amansa y lo que lo amansa es la duna. [...] Antes de este enrocado que se hizo había posibilidad de generar duna porque todavía había arena blanca". El experto también puntualizó que trabaja con cientos de científicos especializados en erosión costera en toda América Latina "y nadie recomienza un enrocado en las playas".
Para el Grupo Defensa de Nuestra Playa "es claro que el objetivo propuesto por las autoridades departamentales fue defender las propiedades privadas de primera línea costera que se ven en peligro de derrumbe como resultado de la erosión de los suelos, consecuencia directa de la construcción de dichas propiedades. Esto se ha realizado en detrimento del medio ambiente y de nuestras playas".
El comunicado cierra con un llamado a autoridades departamentales y nacionales a "buscar todas las alternativas posibles para revertir esta situación, más allá de que el daño está hecho".