La militante argumentó que Morosoli no "entiende el modo en que se debe abordar el tema", cayó en "una falta de respeto a la imputada y apartarse de lo exigido a todo funcionario". "Desestima los logros más básicos que ha logrado la comunidad trans luego de años de lucha", reclama y lo acusa de incitación al odio por razones de género.
Además, cuestionó que la Fiscalía publicó en su sitio web "algo tan privado como la historia clínica" de ella, lo que entiende que "demuestra que ha existido un exceso que podría calificarse como un delito de odio".
"Un tratamiento psiquiátrico es un derecho de todo ciudadano, no debe ser utilizado como una 'pena infamante' para 'ridiculizar' a la imputada, filtrándolos en la propia web de Fiscalía, la que hasta el momento siempre se ha utilizado con moderación y respeto", expresa en la denuncia.
Por último, la militante nacionalista alega que no se le permitió presentar pruebas, como los videos que tenía del incidente, considerando que es "excesivo". "Para que exista justificación probatoria en un acuerdo se debe aportar al menos un mínimo de prueba en favor de la acusada. De lo contrario se incurre en una absoluta indefensión y la pena solo se justifica por la firma del imputado luego de estar 48 horas en el calabozo y con promesas de llevar al Comcar a una persona sin antecedentes según manifiesta Romina Papasso. No cotejar pruebas e impedir la defensa es otro exceso", dice el escrito.