Bellizzi aclaró que el comunicado "se les mandó a todas las fuerzas políticas con representación en el parlamento", ya que "forman parte del Estado", como las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa, etcétera. "No pueden decir 'no sabemos' [...] Es el poder político en democracia quien tiene la responsabilidad del Estado", insistió
Frente al interrogante sobre por qué cuesta entender que tras más de 15 años de gobiernos de izquierda no se haya avanzado todo lo que correspondía, Bellizzi expresó: "Eso es lo que nosotros les estamos haciendo ver al Frente Amplio, pero también a los demás partidos, porque nosotros siempre actuamos sin banderas políticas". Y añadió: "Los ciudadanos son de todos y la ciudadanía lo está reclamando cada 20 de mayo, son jóvenes, niños y nos consta que son de distintos partidos políticos".
De acuerdo a Bellizzi, el esclarecimiento de los hechos no se trata de una cuestión "humanitaria" solo para las familias, sino que "es algo sanador para la base de la democracia". Para ella, "a todos los partidos lo que les falta es voluntad política".
De todas formas, reconoció que el actual gobierno ha dado señales y que se ha comprometido con la causa, pero continúan esperando las acciones concretas desde el Estado. "Creo que con los recursos que tienen se puede hacer".
Negacionismo y pacto de silencio
Durante la entrevista, se abordó la preocupación ante las acciones que buscan perpetuar el ocultamiento de los datos sobre el destino de las víctimas. Bellizzi criticó duramente "el negacionismo" que persiste actualmente al punto que "se hacen en el Parlamento conferencias negando la verdad y negando crímenes".
Asimismo, cuestionó la resistencia a disponer la apertura completa de los documentos en poder de las instituciones militares y las trabas burocráticas o institucionales que dilatan las acciones. "Los hechos ya fueron hechos, pero como castigo siguen escondiendo los cuerpos, eso no los redime. Y además, cuando habla alguno de los que están condenados, no solamente los que están condenados, el tema es que hay algunos políticos que todavía encima defienden asesinos", aseveró.
La entrevistada hizo hincapié en el paso del tiempo y el impacto generacional que conlleva la impunidad, recordando que del grupo fundador de las madres "prácticamente no quedan más que tres", aunque el reclamo ha sido asumido por hijos, nietos y la ciudadanía en su conjunto. En el caso de María Bellizzi tiene 102 años, Milka Gónzalez tiene 97 y Alba González también es nonagenaria. "Pero no solamente las madres, hay hijos que nacieron sin sus padres, sin saber dónde están, ni que hicieron y por qué. Es un delito.Y el Estado, los partidos [políticos] son responsables porque son el mando del Estado. Yo le preguntaría a cualquier vecino de la esquina, ¿Por qué aceptan que durante 50 años haya verdades ocultas? ¿A qué le tienen miedo?", preguntó.
La justicia internacional frente a la impunidad local
Bellizzi también se refirió al seguimiento de la causa judicial en Roma contra el exoficial Jorge Trócoli, imputado por las desapariciones de Elena Quinteros y del matrimonio integrado por Raffaela Filipazzi y Agustín Potenza, y dijo que de esta instancia esperan el mismo veredicto que obtuvo en el juicio por el Plan Cóndor, en 2019, cuando fue condenado a cadena perpétua.
Ante este escenario, uno de los periodistas expresó lo conmovedor que resulta que "en otro país se condene como se tiene que condenar a alguien que cometió los crímenes acá y acá no seamos capaces". Bellizzi compartió esa emoción y confirmó que en su calidad como querellante de aquella instancia pudo comprobar el trato y la protección que se le brinda a las víctimas. Como muestra del trato humano y reparador de la justicia italiana, recordó que tras la primera sentencia, la fiscal Tiziana Cugini "se tomó la molestia de mandarle una carta para Navidad a mi madre", además de destacar cómo las decisiones judiciales y las propias comunidades locales en Italia —como el pueblo de Cosenza, en Calabria— abrazaron a las familias y construyeron memoriales para honrar la memoria de las víctimas.
Asimismo, Bellizzi detalló las severas condiciones de reclusión a los condenados por el Plán Condor, contrastándolas de forma directa con los privilegios locales. "Allá quiero aclarar que las cárceles no son como Domingo Arena", dijo señalando que a los condenados se los trata como "un reo de máxima seguridad, de extrema peligrosidad social". Aseguró que si bien están bajo condiciones humanas, son estrictas y sin privilegios.