Este lunes, tras la seguidilla de robos, se denunció la situación en carteles colgados en la fachada y se reclamó mayor seguridad. "El día 31 ingresaron a la escuela y destrozaron los salones 2, 3, 4, 7 y 8. El esfuerzo que representó para la institución y las familias poder equipar todos los salones para que nuestros estudiantes estén confortables se vio afectado", decían, mientras manifestaban tristeza por lo sucedido y agradecían a las familias que apoyan a la institución.
Desde la escuela reclaman un servicio 222, porque la seguridad privada y alarma no han sido suficiente. El guardia de la institución no está de forma permanente, por lo que solicitan patrullaje en la zona.