“Un andamiaje de retroceso”
El consejero central de AEBU, Pablo Andrade, fue quien habló en nombre de sindicato y dijo que la decisión de movilizarse en esta jornada es porque "la discusión de esta reforma nos involucra y nos exige comprometernos".
A este proyecto del Poder Ejecutivo lo calificó como "una reforma regresiva, que excluye derechos, aumenta las edades jubilatorias, reduce las jubilaciones y deteriora las pensiones por discapacidad y por viudez". En resumen, "es un andamiaje de retroceso".
Andrade hizo énfasis en otro punto crítico de esta reforma, que es que "es una reforma anacrónica", que "mira al pasado y no al futuro", ya que "vuelve a cargar su financiación sobre el puesto de trabajo".
También en la oratoria del acto hizo uso de la palabra el compañero Carlos Clavijo, integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS, quien reconoció como un ejemplo el modelo de financiamiento de la Caja Bancaria y su Prestación Complementaria Patronal.
Ganadores y perdedores
El secretario general de AEBU, Fernando Gambera, dijo que los únicos que ganan con esta reforma son los dueños del gran capital y particularmente las AFAP. En ese sentido, indicó que este proyecto "no tuvo la más mínima revisión de lo que estuvo mal del proyecto anterior", creado en la década del 90.
Gambera agregó que le resulta llamativo que, “salvo los herreristas, ni la propia coalición de gobierno está de acuerdo con esta iniciativa”.
Por su parte, la consejera central y secretaria de Prensa y Propaganda de AEBU, Claudia Rodríguez, puso énfasis en que los jóvenes son los más castigados con la reforma, ya que trabajarán más, percibirán menos y tendrán condiciones más adversas de ingreso al mercado laboral.