Aunque se ha incrementado la conciencia pública sobre la violencia de género en América Latina y se han realizado avances en la medición de los casos y la respuesta estatal, las cifras de femicidio en Uruguay y otros países de la región siguen siendo alarmantes.
El informe de la CEPAL mostró que, en el período de 2019-2022, Uruguay no logró reducir significativamente sus tasas de femicidio, al igual que otros países de la región, como Paraguay, Colombia, Nicaragua, Perú, Brasil, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Chile, México y Argentina. La persistencia de estos niveles de violencia es preocupante y sugiere la necesidad de medidas más efectivas para prevenir y combatir el femicidio en la región.
En Uruguay, al igual que en Argentina, Costa Rica, Colombia, Panamá y Brasil, entre un 50% y un 75% de los femicidios involucran a la pareja o expareja como victimario. Esto resalta la urgencia de abordar la violencia de género en las relaciones íntimas.
En cuanto a la edad de las víctimas, más del 70% de las mujeres asesinadas en Uruguay tenían entre 15 y 44 años. Sin embargo, es alarmante que un 4% de las víctimas fueran niñas menores de 15 años.
El porcentaje de niñas representa un 10% o más del total de casos. Además, se identificó un 8% de víctimas de 60 años o más, lo que señala la importancia de abordar la violencia de género hacia mujeres mayores, un problema a menudo invisibilizado.
Datos del 2023
También en noviembre del pasado año el Ministerio del Interior informó que recibió una denuncia por violencia de género cada 12 minutos en los primeros diez meses de 2023.
La cartera señaló además que se registraron 19 femicidios y 13 tentativas durante el mismo período, lo que significa que cada diez días se mató o se intentó matar a una mujer por razones de género.
Los alarmantes datos sobre el femicidio en Uruguay reflejan un problema persistente que requiere una acción inmediata y efectiva por parte de las autoridades y la sociedad en su conjunto.