No obstante, Marín aclaró que esas proyecciones dependen exclusivamente del resultado del primer pozo exploratorio, ya que todavía no existe evidencia que confirme la presencia de hidrocarburos en cantidades comercialmente explotables.
Un proyecto de alto riesgo, pero con enormes expectativas
La exploración del bloque OFF-5 forma parte del acuerdo que YPF firmó en noviembre de 2025 con la petrolera italiana Eni, empresa que adquirió el 50% del área mediante un acuerdo de farm-out y que será la operadora del proyecto una vez finalizados los trámites correspondientes.
El bloque posee una superficie cercana a los 17.000 kilómetros cuadrados y alcanza profundidades de hasta 4.100 metros bajo el nivel del mar.
Según el cronograma manejado por la empresa, la perforación del primer pozo exploratorio comenzará entre finales de 2027 y comienzos de 2028. Solo si ese pozo confirma la existencia de petróleo en volúmenes suficientes se avanzará hacia una etapa de desarrollo comercial.
En la industria petrolera este tipo de proyectos se consideran de alto riesgo, ya que se trata de una cuenca sin producción comprobada. Por esa razón, hasta que no exista una perforación exitosa, cualquier estimación sobre reservas continúa siendo una hipótesis basada en estudios geológicos y sísmicos.
La experiencia de Namibia impulsa el optimismo
El optimismo de YPF se basa en la similitud geológica entre las costas de Sudamérica y África, regiones que millones de años atrás formaban parte del supercontinente Pangea.
Marín sostuvo que esa historia geológica común permite pensar que ambos márgenes del Atlántico Sur podrían compartir sistemas petroleros similares.
"Todo lo que da en África da en América y todo lo que da en América da en África", expresó.
La referencia más importante para la industria son los grandes descubrimientos realizados desde 2022 frente a la costa de Namibia, que reactivaron el interés internacional por la exploración offshore en el Atlántico Sur y redujeron la percepción del riesgo geológico en la región.
Incluso, Eni amplió recientemente su presencia en la zona tras adquirir una opción sobre un bloque lindero al OFF-5 que pertenecía a la estadounidense Apache.
Uruguay, la prioridad de la estrategia offshore
Marín explicó que la compañía decidió concentrar primero sus esfuerzos en aguas uruguayas antes de avanzar sobre áreas del Mar Argentino, debido a que consideran que el margen uruguayo ofrece mayores probabilidades de éxito.
"Lo que tenés que hacer es ir a lo más seguro y después vamos al otro", señaló.
La estrategia busca diversificar la producción futura de YPF, hoy fuertemente apoyada en el desarrollo no convencional de Vaca Muerta.
Antecedentes sin éxito comercial
Uruguay ya registró intentos anteriores de encontrar petróleo en su plataforma marítima.
Durante la década de 1970 se realizaron dos perforaciones exploratorias y, posteriormente, en 2016, la petrolera francesa TotalEnergies perforó un pozo offshore sin obtener resultados comerciales.
Sin embargo, YPF sostiene que el objetivo geológico actual es diferente al explorado en aquella oportunidad y que la información obtenida en los últimos años cambió significativamente la evaluación del potencial petrolero de la zona.
Además del proyecto liderado por YPF y Eni, la estadounidense APA Corporation también prevé iniciar una perforación exploratoria en el bloque 6 entre finales de 2026 y comienzos de 2027. El pozo tendrá más de 2.500 metros de profundidad y forma parte de una nueva etapa de exploración que podría definir si Uruguay ingresa finalmente al mapa de los países productores de petróleo.