De acuerdo a la información disponible, se conoce que «cuando el vicepresidente del país norteamericano, Mike Pence, abrió la sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes en Washington, D.C., los manifestantes que se encontraban afuera irrumpieron los alrededores de la sede legislativa, presionando contra la Policía que sostenía la cerca perimetral».
Los reportes señalan que Pence ha sido evacuado del Capitolio por el Servicio Secreto a través de túneles subterráneos destinados a situaciones de emergencia y crisis de seguridad.
Ante la gravedad de la situación, la alcaldesa del Distrito de Columbia de EE.UU., Muriel Bowser, ha decretado un toque de queda «que durará desde las 6 de la tarde hasta las 6 de la mañana del jueves 7 de enero debido a las protestas en los alrededores del Capitolio que obligaron a cerrarlo con los legisladores dentro».
Mientras dure «el toque de queda se prohíbe desplazarse por el territorio del distrito a pie o en cualquier tipo de transporte y estar en la calle, en un parque o en cualquier otro lugar público».
La única excepción a estos controles serán «los trabajadores esenciales, entre ellos, periodistas acreditados, cuando estos desempeñan sus funciones laborales, incluido el camino al lugar de trabajo y de vuelta».
la nuevas informaciones disponibles indican lo que «parece ser un enfrentamiento armado entre la Policía y los partidarios de Trump en la puerta de la Cámara de Representantes, en el interior del capitolio .
Según RT, «los oficiales de policía han cerrado los ingresos del recinto y han sacado sus armas mientras los manifestantes golpean las puertas y, según informes, vandalizando el edificio».
la agencia de noticias indica que «los reporteros y legisladores que se encuentran dentro han recurrido a las redes sociales para informar sobre la situación, diciendo que se les ha ordenado que se tumben en el suelo».
Por su parte «el representante de Míchigan, Dan Kildee, ha afirmado en un tuit que a él y a otros se les ordenó que se pusieran máscaras antigás».
Otras imágenes que circulan «muestran a los manifestantes utilizando extintores, mientras los empleados intentan esconderse».
Mientras esto acontece, el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha instado «vía Twiiter a mantener la calma a sus partidarios que protestan este miércoles cerca del Capitolio contra los resultados de los comicios presidenciales».
«Por favor, apoyen a nuestra Policía del Capitolio y a las fuerzas del orden. Ellos están verdaderamente del lado de nuestro país. ¡Mantengan la paz!», ha escrito el mandatario en la red del pájaro azul.
En el llamado realizado a los manifestantes, Trump pidió que «no recurran a violencia», ya que son «el partido de la ley y el orden», así que deben respetar a los «hombres y mujeres de azul».
Un portavoz de la Casa Blanca acaba de informar que, en respuesta a los disturbios, la Guardia Nacional estaba siendo desplegada en los alrededores del Capitolio de EE.UU.
De acuerdo a RT, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, ha informado «que miembros de la Guardia Nacional están siendo desplegados al Capitolio después de que simpatizantes de Donald Trump irrumpieron en la sede».
Los reportes indican, además, que una mujer fue herida en el pecho.
En relación a los acontecimientos de esta jornada, el vicepresidente de EE.UU. ha condenado los ataques al Capitolio y prometió «castigar a los responsables con todo el peso de la ley».
Como «impactantes», ha calificado el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, las protestas y acciones vandálicas que se han generado esta tarde en el Capitolio de EE.UU. por los partidarios de Donald Trump.
Jens Sotltenberg, ha realizado un llamado a que se respeten los resultados electorales, que darían la victoria al candidato demócrata Joe Biden.
«Escenas impactantes en Washington. El resultado de las elecciones democráticas debe ser respetado», tuiteó el alto funcionario.