De acuerdo a trabajadoras y trabajadores, con la determinación del recorte «no se están respetando los compromisos asumidos con los más de 50.000 vecinas y vecinos de los barrios y asentamientos en los que se venia trabajando». Agregan que las reprogramaciones «acotan la capacidad de ejecución a nivel de regularización de asentamientos y recuperación de áreas degradadas» y que «al debilitar la acción de programas que intervienen en el acceso a la vivienda y al hábitat se profundizan las desigualdades y se desconoce la obligación constitucional del Estado de garantizar ese derecho».
También reclaman información sobre la situación laboral de 35 trabajadoras y trabajadores que están involucrados en estos proyectos y se manifiestan a favor de la continuidad de los contratos en el entendido que se debe valorar el capital humano y la experiencia de más de 10 años que tienen los integrantes de estos equipos.
Al finalizar el comunicado, remarcan que «el colectivo ha intentado recorrer el camino del diálogo sin obtener ningún tipo de respuestas de las autoridades del Ministerio de Vivienda, de quien depende la renovación de los contratos». Cuentan que fue rechazada la solicitud de reunión con la coordinación del PMB y que no hay respuestas del pedido de reunión con la ministra Irene Moreira entregada el 18 de setiembre.
Ante este escenario, informan que en caso de no obtener respuestas «a la brevedad» realizarán una paralizacion de actividades con concentración en el MVOT el 3 de noviembre para buscar un espacio de dialogó con la titular de la cartera.
Caras y caretas Portal dialogó con una de las trabajadoras del programa, quien explicó que se encuentran en una situación de incertidumbre y sin diálogo con las autoridades. «Somos contratos unipersonales que firmamos con el PMB para trabajar para la Intendencia de Montevideo en la regularización de asentamientos y mejoramiento de áreas degradadas de la ciudad. Actualmente somos 35 personas que tenemos contratos hasta el 31 de diciembre y a dos meses de vencerse no tenemos certezas de cual va a ser la continuidad, pero todos los indicadores apuntan a que no se nos van a renovar los contratos. De esta forma, el programa quedaría reducido a su mínima expresión».
La trabajadora también denunció que existe «un vacío importante» por parte de los interlocutores y que no les llega ningún tipo de información por lo cual están esperando alguna novedad que pueda surgir en las próximas horas tras las reuniones previstas entre el Ministerio de Vivienda y Presidencia.