«Uruguay apuesta claramente a esta modalidad como un motor de la actividad turística. Los actores y públicos y privados estamos comprometidos al posicionamiento de la marca país y del destino. Precisamente, desde hace varios años estamos en el mapa de los destinos más modernos de cruceros. Nos han acercado a miles de turistas que buscan confort, calidad, experiencias diferentes, seguridad y buena atención», enfatizó.
Incidencia en la actividad económica del crecimiento de los puertos uruguayos
En la temporada 2017-2018 llegaron 140 cruceros a Punta del Este y Montevideo, descendieron 240.000 turistas.
«Además del gasto de los cruceristas, se genera una actividad económica colateral de servicios portuarios, agenciamiento de buques, aprovisionamiento de productos y venta de paquetes turísticos, que debemos evaluar, y el gasto per cápita de los pasajeros y tripulantes que descienden a tierra», añadió.
Kechichian dijo que las estadísticas demuestras que un alto porcentaje de los cruceristas que visitan Punta del Este y Montevideo regresa en modalidades más tradicionales, como viajes familiares y permanecen más días. «La actividad de cruceros se ha convertido para Uruguay en una gran promoción del destino, porque no solo regresan con fines turísticos, sino a buscar oportunidades de inversión o segunda residencia», señaló la jerarca.