Hoy colaboran regularmente con sus notas personalidades como la profesora y escritora Marcia Collazo, la educadora Celsa Puente, el doctor Juan Raúl Ferreyra, el historiador Leonardo Borges, el profesor Emilio Cafassi, el contador Carlos Luppi, el economista Víctor Carrato, el director teatral y dramaturgo Gabriel Peveroni, el sociólogo Rafael Bayce, el doctor en Ciencia y Tecnología Leandro Grille, el conferencista Enrique Ortega Salinas y la poeta Laura Martínez.
Cientos de empresas han elegido Caras y Caretas para pautar sus avisos. En el último año, 323 empresas públicas o privadas publicitaron sus productos o servicios en Caras y Caretas. Editamos además una página web y cortos audiovisuales en Caras y Caretas TV.
Construimos una comunidad de lectores que tiene 9.800 adherentes, a los cuales les llega un servicio informativo diario y con los que hemos realizado actividades presenciales diversas.
En la edición de nuestro 18 aniversario, emitieron conceptos elogiosos, entre otros, la empresaria Lourdes Rapalín, el senador del Partido Colorado Germán Coutinho, la dirigente sindical Abigail Puig, el dirigente herrerista Gustavo Borsari, el presidente de la Asociación de la Prensa, Fabián Cardozo, el director de TNU Ernesto Kreimerman, el contador Juan Berchesi, el exintendente Mariano Arana, el senador Jorge Larrañaga y el presidente de Peñarol doctor Jorge Barrera.
Según dice Álvarez, somos una basura porque algunos de nosotros y yo mismo escribimos a favor del gobierno del Frente Amplio y nos dirigimos editorialmente a los votantes indecisos. No se trata sin embargo de una discrepancia política, ni de una caricatura sobre nuestras opiniones y nuestra conducta periodística, ni una ironía ingeniosa ni una crítica despiadada, ni una denuncia verificable. Se trata en este caso de un insulto, expresión de odio, de asco, de rechazo al adversario que lleva incluso a calificar como una basura a una candidata a senadora del Frente Amplio, la ingeniera Carolina Cosse, por dar sus opiniones políticas en las páginas de Caras y Caretas.
Nadie que pase por estas páginas está libre entonces de las calificaciones injuriosas de Ignacio Álvarez, ni yo ni los que escriben en la revista, ni los que la leen, que leen basura, ni los que la revista entrevista, ni la propia empresa que la edita.
Yo no encuentro nada que justifique que por un medio tan prestigioso como Radio Sarandí se agravie a nuestra empresa, a nuestra revista, a los trabajadores que escriben en ella con absoluta libertad, a los avisadores que confían en nosotros y a nuestros lectores, que son una parte tal vez no tan grande, pero bastante significativa y respetable de los lectores de prensa gráfica de nuestro país.
El único propósito que alcanzamos a percibir con esta afirmación injuriosa es que se nos pretenda perjudicar, erosionando nuestro prestigio en el mercado publicitario y en el mercado de lectores, para afectarnos económicamente en momentos en que todo el producto gráfico sufre el cambio de tendencias de los consumidores de noticias.
No es el Sr. Ignacio Álvarez el único al que se le ha ocurrido agraviar a Caras y Caretas. También lo ha hecho hace unos días el periodista radial Juanchi Hounié que también dijo en su audición de Del Sol FM que Caras y Caretas “es un pasquín”. También lo hacen diariamente en las redes cientos de trolls que pretenden instalar en nuestro país el odio político y que anuncian que a Caras y Caretas en noviembre “se le acabará la fiesta”.
Tal vez, los abogados tendrán algo para decir. Nosotros pondremos estas cosas en sus manos.