El incremento de unos 250 pesos, alcanzará a unos 135.000 jubilados y pensionistas.
“Es una cifra baja, es más la señal”, dijo Mieres en rueda de prensa y recordó la canasta de inverno de 2.500 pesos que se entregó este año a quienes perciben haberes mínimos.
Por su parte el representante de los pasivos en el Banco de Previsión Social (BPS), Sixto amaro, aseguró que la decisión del gobierno «es por todos lados mezquina e inapropiada para el momento que vive el país».
«Es la primera vez que ocurre», aseguró Amaro en declaraciones a La Diaria, en referencia a que se otorga un aumento en julio y se descuenta del ajuste de enero y recordó que los jubilados y pensionistas «viven perdiendo poder adquisitivo durante todo el año».
En los gobiernos del Frente Amplio (FA), la política consistió en dar aumentos de la jubilación mínima en julio independiente del ajuste de enero.