«He soñado con esto desde la infancia. Mi esposo también soñaba con tener una familia grande y feliz. Entonces, después de que nos conocimos, comenzamos a poner nuestro sueño en acción», compartió la joven con The Sun.
«Estoy planeando mi embarazo, pero no de inmediato, porque por ahora necesito estar cerca de mis bebés. Es difícil ser mamá de 21 niños cuando estás embarazada. No estamos planeando más gestaciones subrogadas en el futuro cercano», dijo la joven.
La familia vive actualmente en una mansión de tres pisos y cuentan con los servicios de 16 niñeras que se alternan las veinticuatro horas del día para cuidar de la numerosa prole. El servicio de las profesionales le cuesta a la pareja 96.000 dólares al año.
Pese a las críticas que recibe, Kristina insiste en que sus hijos están felices y bien cuidados y que este es un asunto que solo concierne a su familia.
«A las personas que no están de acuerdo con mis elecciones, les digo que no tengan tantos hijos si no los quieren, esa es su elección. No usen la subrogación si no quieren, esa es su elección. Pero esta es nuestra vida y es nuestra elección», sostuvo.