Fallida compra a Cardama
La necesidad de adquirir nuevas patrulleras se hizo urgente tras la rescisión del contrato que la administración anterior había firmado con el astillero español Cardama en 2023. Ese acuerdo, valuado en unos 82 millones de euros, preveía la construcción de dos OPV para la Armada uruguaya .
Sin embargo, en octubre de 2025, el gobierno de Orsi anunció la cancelación del contrato tras detectar "fuertes indicios de que estaríamos ante una estafa o un fraude al Estado uruguayo". Según las autoridades, la empresa presentó garantías irregulares y no cumplió con los requisitos contractuales. El Estado ya había realizado pagos por aproximadamente US$ 30 millones.
El astillero español no presentó recurso alguno contra la rescisión, lo que dio por finalizada la vía administrativa y permitió al gobierno avanzar en el reclamo de daños y perjuicios.
Una "solución intermedia"
Para el gobierno uruguayo, la compra de estos patrulleros usados representa una solución de corto a mediano plazo. El propio presidente Orsi ha señalado que cada OPV nueva cuesta alrededor de US$ 60 millones, mientras que las embarcaciones británicas usadas tendrían un costo estimado de US$ 20 millones por unidad.
Fuentes de Torre Ejecutiva indicaron que la compra se realizaría mediante un acuerdo "país a país", un formato que el presidente considera "más interesante" que la búsqueda de contratos con astilleros privados.
Las negociaciones se llevan adelante bajo estricta reserva. La Armada Nacional deberá solicitar documentación detallada sobre sistemas de propulsión, generación eléctrica, armamento, sensores y disponibilidad de repuestos antes de avanzar en la operación.
Capacidad oceánica
Un aspecto clave para la Armada es que estos buques cumplen con el requisito de poder patrullar en océano abierto más allá de las 100 millas náuticas, algo que otras ofertas en consideración como la donación de un patrullero de la clase Reliance por parte de Estados Unidos no pueden garantizar.
El capitán retirado Yamandú Flangini, en un análisis reciente sobre la situación naval del país, recordó que los principales desafíos marítimos de Uruguay no son conflictos interestatales, sino el narcotráfico, el contrabando y la pesca ilegal. "Las patrulleras son para eso", afirmó.
Plazos y perspectivas
De concretarse la operación, la transferencia de los buques recién podría efectivizarse en 2028, cuando la Royal Navy los retire oficialmente del servicio. Esto implica que Uruguay deberá esperar al menos dos años para incorporar las unidades, tiempo durante el cual la Armada continuará operando con una flota envejecida.
En paralelo, el gobierno mantiene su intención de dotar a la Armada de al menos dos OPV nuevas a largo plazo, aunque los costos y plazos de construcción que podrían extenderse más allá de 2030 hacen que la opción británica gane terreno como solución intermedia.
Características técnicas
Los patrulleros de la clase River Batch 1 cuentan con las siguientes especificaciones :
Característica Dato
Eslora 79,5 metros
Desplazamiento 1.700 toneladas
Velocidad máxima 20 nudos
Autonomía 5.500 millas náuticas
Tripulación 30 personas
Armamento 1 cañón Oerlikon de 20 mm + 2 ametralladoras
Embarcaciones 2 lanchas Pacific 24 RIB
Los buques cuentan con una cubierta de popa abierta equipada con una grúa de 25 toneladas, lo que les permite realizar tareas de lucha contra incendios, ayuda humanitaria y control de contaminación. Además, la cubierta tiene capacidad para transportar vehículos livianos .